Fue Ítalo Calvino quien escribió este libro en 1981, pero cuyo título no iba en modo de pregunta, sino a modo de explicación. El libro a grandes rasgos propone una lista anotada de definiciones de clásico, que contestarían a la pregunta “¿Qué es un clásico?, éstas vendrían siendo 14 en total y serían las razones por las cuales debemos dedicarnos a la lectura de los llamados clásicos.El capítulo “Aportaciones de los clásicos” explica un punto importante dentro del libro, el amor romántico presente en aquellos clásicos “que ejercen una influencia particular, ya sea cuando se imponen por inolvidables o ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual”, hablamos de “Romeo y Julieta” de Shakespeare por ejemplo, o “Don Quijote de la Mancha” de Miguel Cervantes, aquellos libros que se han mimetizado en el inconsciente colectivo y son los más grandes representantes de la literatura moderna.
Es así que en este capítulo, Calvino nos plantea la lectura de los clásicos, no como un signo de cursilería, por el contrario, a estos libros se les lee con un interés real, se les respeta y se les admira; su aporte en el Renacimiento y su influencia en las literaturas de las nuevas naciones, siendo así como prevalece su poder dentro de la cultura occidental. “Olvidar la influencia de los clásicos, renegar de su belleza, es no sólo desdeñar su legado, sino relegar su utilidad como formadores de nuevas y mejores obras literarias”
Muy interesante, me genera un nuevo concepto respecto a los libros antiguos y logro apreciar ciertas cualidades de ellos.
ResponderEliminarme pasa lo mismo que a Sebastian, bastante interesante la síntesis.
ResponderEliminarpienso que la pregunta "por qué leer a los clásicos" podría llevarse a otras áreas del arte, como al área cinematográfica por ejemplo, y aún así la respuesta sería la misma: porque los clásicos marcaron tendencia, y sentaron las bases de las posteriores publicaciones.
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